Quién es...?


Nace en Campaspero un 18 de marzo de 1912. De padre labrador, madre sus labores, cinco hermanos, con él son seis.
A los trece años ya estaba seguro de lo que deseaba ser de mayor. A primeros de octubre le dice a su padre: QUIERO SER CURA.- ¿Estás seguro?
Su respuesta fue firme: sí.
A su padre le entusiasma la idea. Hablaron con el Obispo. Pero el curso ya había comenzado. Mientras tanto el sacerdote del pueblo le ayuda a preparar el primer curso. En el seminario de Segovia entra al segundo curso.
Llegó la Guerra.
De soldado por el norte defendió a España durante dos años.
Por ser el tercero de los hermanos se licenció y pudo seguir estudiando.
Una fecha memorable sería el 8 de noviembre de 1938. Fue del día en que "Cantó Misa".
Su primer pueblo, Riaza, donde estuvo un mes. Igual que en Bernuy de Porreros, su segundo pueblo.
Nuevamente es llamado para ser capellán militar en el batallón 7º de Argel "de Cáceres", donde permaneció hasta el final de la guerra.
De aquí a Olombrada durante dos años. Su pasión fue por los niños.
Qué bonitos recuerdos de entonces, nos dice, jugaba con los niños, les compraba cuentos, les enseñaba canciones... Todo por ellos.
Pasado este tiempo le trasladaron a Megeces y Cogeces de Iscar. Allí dejaría 26 años de su vida. Muchas ilusiones, grandes triunfos. Su pelea ganada.
Allí me dijeron, nos cuenta D. Gabriel, no conseguirá mucho, la religión no cuenta, no convence.
Se equivocaron. A su llegada casi nadie acudía a la iglesia. Y dejó un pueblo que escuchaba dos misas diarias.
¿Qué más se puede pedir?
También se ganó a los niños y jóvenes. Formó coros que presentó en Radio por Navidad. Ganaron varias veces el primer puesto. Hizo un equipo de fútbol. Representó 20 obras de teatro (todas de autores importantes). "Yo preparaba todo, nos cuenta, ensayos, escenarios, decorados, era el director... A veces los trajes venían de Valladolid, como los de las "Mocedades del Cid" y "La Leona de Castilla". Luego los llevábamos a los pueblos vecinos. ¡Qué años aquellos! Ya todo un recuerdo.
Más tarde vino a Cogeces, nuestro Cogeces, donde empezó quitando cosas tradicionales, como los responsos, las animeras. De esto recuerdo que en noviembre unas señoras vinieron a mi casa. Me lo explicaron. Lo vi muy mal y les dije: esto sólo sirve para asustar a la chiquillería.
Creí que en Cogeces no había cosas tan antiguas. Y lo mismo pasó con las recomendaciones. Por cada familiar muerto que tuviesen tenía que rezar todos los domingos del año. Daban una fanega de trigo. La gente decía: bien de trigo tiene el cura. Yo lo quité porque no quería trigo, sino fe y fieles del Señor.
También dejé de cantar en la misa por un año. Cantaban muy mal y me dije: lo malo entra pronto. A ver si dentro de un año empezamos bien. Y el resultado sigue en pie. Desde entonces hubo coros hasta nuestros días.
Aquí no pude trabajar en obras de teatro. Lo intenté pero no salió.
Lo que sí salió fue el nacimiento viviente. Me acuerdo que Teo hizo de San José y últimamente ha hecho su sobrino.
-Y ¿esos niños de la Primera Comunión? ¿Bien preparados?
-Yo les decía: como no sepáis el Catecismo, no haréis la Primera Comunión, y bien que lo sabían.
Suya fue la idea, el esfuerzo junto a un pueblo para ver una construcción en pie: el Centro Parroquial. Toda una obra. Ahí está desde 1971. También están los nuevos bancos en la iglesia y algunas mejoras más.
Esta persona tan importante ¿QUIÉN ES? ¿Lo dudan?
Es D. Gabriel García Hernando.
Nuestro cura durante 15 años.
Pastor del Señor. Amante de los niños, luchador por los jóvenes, apoyo de los mayores, trabajador incansable, siempre contagiando su alegría.
Sus hobbies son: la colección de sellos y botellitas de licor, la lectura.
Los libros que más le gustan, aparte de los religiosos, los de historia y arte. En música Beethoven, Mozart, Wagner. También le gusta la moderna aunque no toda.
Su poeta predilecto, Juan Ramón Jiménez.
El también es poeta ¿quién no lo sabe?
A los 16 años escribe una poesía al Descubrimiento de América. A los 17 son publicadas sus poesías en una revista del seminario. Ha ido varias veces a la casa de Cervantes a recitar sus versos.
Aquí también hemos tenido el gusto de oírlas.
¿Qué más decir de este hombre?
El último acontecimiento. El 28 de noviembre fue nombrado Hijo Predilecto de Cogeces del Monte en una ceremonia de despedida. Se va a su pueblo natal, Campaspero, mas su memoria se queda con nosotros. Y seguro que él recordará a Cogeces con cariño en los años de su merecido descanso. Jamás estuvo enfermo, aunque ahora padece la neumonía de la colza. Sigue con su buen humor.
Recogiendo libro y papeles, haciendo sus maletas le dejamos.
Desde estas páginas le deseamos lo mejor y le damos las gracias por este rato de charla.


La última poesía de D. Gabriel nos expresa sus sentimientos en el acto de despedida.
EN COGECES DEL MONTE

Buscaba de mañana,
Apenas fuera el sol
Al son de mi vihuela
Y al canto de mi voz,
Capullos de alelíes
De cándido blancor.

Entré a decir la misa
En día del Señor
Y despedir al pueblo,
Temblando de emoción.

Llegado el ofertorio
Yolanda, linda flor,
Y Juan Francisco, juntos
Se acercan ambos dos
con un ramo de flores,
Claveles reventón
Y el blanco de gladiolos
Que son todo un primor
De quienes otro día,
Bautismo di a los dos.

Cogí el hermoso ramo
Temblando de emoción
Y el llanto de las flores
Se oyó, como un temblor
En el silencio ambiente
Del pueblo. ¡Qué emoción!

No hieras, me decían,
Poeta juglador,
Los tallos que sostienen
En pie nuestro candor;
No viertas los perfumes
De aroma embriagador

Que nuestros cálices
Ha puesto el Creador.

Al eco de este llanto
De aroma embriagador,
Canté yo mis amores
Al mismo Creador.

Seréis ante el Sagrario,
Les dije con amor,
Cual puros angelitos
En mística oración.

Las puse ante el Sagrario.
Quedáronse con Dios,
Le dieron sus perfumes
Hasta morir de amor.




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