Campo


En esta ocasión hablaremos de los Herbicidas, y cuando llegue el periódico a sus manos seguramente se habrá finalizado este tratamiento, el cual se aplica a los cereales principalmente para combatir las malas hiervas, y con el objeto de obtener una mayor producción. Se puede clasificar el herbicida en tres clases: herbivcida sencillo, herbicida doble y el herbicida selectivo.
El herbicida sencillo es el que se empleaba hace algunos años, pues en la actualidad apenas se usa. El herbicida doble, que se le llama así por poseer doble concentración son mayores los riesgos a los que exponemos nuestros sembrados, y como no existe reglamentación en la dosificación del herbicida, es mejor que sea baja a que nos excedamos por error o cualquier otra cosa, ya que podríamos mermar la producción.
Respeto al herbicida selectivo, es el que se viene aplicando a las remolachas, maíz, patatas y viñedos. Hay que tener mucho cuidado, pues cuando realizamos este tratamiento el terreno suele estar llano, pero al poner el surco, concentramos todo el herbicida en el cerro des surco, que será donde depositemos después la semilla, con el riesgo de que el exceso de herbicida queme el germen de la semilla y no nazca o lo que haga de mala manera, esto referente al cultivo de remolacha, en lo que se refiere al viñedo es necesario extremar el cuidado, pues se pueden quemar las yemas con la consiguiente pérdida en el fruto.
Aún podemos hablar de otro herbicida denominado total, el cual se aplica en praderas o extensiones donde existe mucha grama, pero para la utilización de este herbicida es necesaria una autorización de los Organismos competentes e igualmente la colocación de señales o rótulos en el lugar donde se haya aplicado, debido a que no puede pastar clase alguna de ganado pues no lo acarreará ningún beneficio. Lamentándolo y haciendo mención a la pertinaz sequía, diremos que se pone de manifiesto el P.H. del terreno. Las fincas que por su textura se aproximan al P.H. neutro, son las que mantienen los cultivos más frescos y con más esperanzas para sus propietarios, ocurriendo todo lo contrario en las fincas que se alejan del P.H. entre cero y cinco o entre diez y catorce, que son las fincas peores.
Mi mayor deseo es que cuando ustedes se encuentren leyendo estas líneas, los cultivos se encuentren empapados por las lluvias y el problema se la sequía ya no lo sea.
Como sabemos, la cosecha en general presenta buenas perspectivas y si acompañan las lluvias podría ser una cosecha normal.
Haciendo mención de nuevo al herbicida selectivo, diremos que por su persistencia en el terreno, está preparado para combatir las hierbas de semillas duras como pueden ser: la avena loca, sedeña, vallico, abrojos gébenas, etc
Las malas hierbas que se propagan por la raíz, como son: los cardos, amapeas, lengua de buey, mastranzos, y pandilleras, son más fáciles de combatir con otros herbicidas.
Como las remolachas ya están la mayoría nacidas, esperemos que consigan alcanzar mucho peso y buena riqueza en azúcar, y que, junto con la esperanza de una cosecha normal de cereales, podamos aliviar un poco el bache por el que estamos atravesando.
         Ubaldo            Pablo

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