Recuerdo de un gran regalo

RECUERDO DE UN GRAN REGALO



Hace muchos años, en mi juventud, me unieron a una persona ciertas circunstancias de la vida. Estábamos a unos 2.000 kilómetros de distancia de nuestra tierra, en medio de la montaña africana, en un lugar como otros tantos en que las personas nos unimos mas por estar lejos de la familia. Con esta persona nació una corriente de simpatía, yo estaba seguro de que en su interior había lo que se llama un gran corazón. En aquellas circunstancias tan duras nació una amistad porque seguramente él pensó lo mismo de mí. Este amigo un día, parece ser que quiso sellar nuestra amistad con un regalo y ¿qué me regaló?, pues un libro con una hermosa dedicatoria que decía: !Que lugar mas apropiado, para sellar una amistad que en un libro, que es mucho mas que eso!. Con toda mi sincera y comprobada admiración para .... de ....
Por aquel tiempo era yo un joven librepensador, que buscaba como tantos otros seres humanos, la perfección en todos los órdenes de la vida, tratando de encontrar un sentido a esta vida y a este momento que me tocaba en el contexto de mi alrededor.
En efecto, no era un libro cualquiera, porque en él estaban concentradas las enseñanzas que todo hombre de bien busca en la vida, ese libro era "EL NUEVO TESTAMENTO".
Un día, pasados varios años, pues este regalo lo recibí el día primero de agosto de 1966, me decidí a abrirlo, con la curiosidad sin saberlo de encontrar algo importante. Lo abrí al azar y quiso el destino o, ¿quien sabe si me guió la mano el Señor?, que se presentara a mis ojos la página del evangelio de San Juan, en su discurso del capítulo 14, donde Tomas, uno de los doce, pregunta a Jesús "Señor, no sabemos a donde vas ¿como podemos saber el camino?. Le dice Jesús: Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mí. Si me habéis conocido, conoceréis también a mi Padre. Desde ahora le conocéis y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor muéstranos al Padre, y nos basta. Jesús le dijo: Felipe, tanto tiempo ha que estoy con vosotros, y no me habéis conocido. El que me ha visto a mi ha visto al Padre. Como librepensador, me puse a calcular matemáticamente, con deducción lógica: Si Jesús dice Yo soy...., quiere significar que fuera de sus enseñanzas, no existe, ni Camino ni Verdad ni Vida y pensando todavía mas, saqué esta conclusión:
Fuera de las enseñanzas de Cristo, que son los deseos del Padre Eterno para los hombres, no existe camino, pues se anda en las tinieblas del mundo, la sinrazón y el desamor.
Fuera de su doctrina no existe verdad, pues se está en la mentira continuada del mismo mundo que quiere absorbernos y si pensamos seriamente, sabemos perfectamente cual es esa mentira. Fuera de Él y sus palabras, no existe vida, pues el alma, que es el don mas preciado está muerta por los deseos e inclinaciones naturales del ser humano.
Y por otra parte, si Jesús, que nunca ha fallado en sus palabras, dice: El que me ha visto a mi ha visto al Padre, quiere decir que todo lo que nos ha comunicado el Hijo de Dios, es lo que el Padre quiere para que los hombres podamos llegar a Él, es decir, alcanzar la salvación.
Además de esto, dice mas cosas que la esperanza me obliga a creerlas, convencido de que "el Cielo y la Tierra pasarán, pero sus palabras no pasarán"
Este pararme a reflexionar ha dado una nueva luz a mi vida de forma muy seria, me ha hecho pensar que como persona llegaré un día a dar un paso muy importante entre la vida y la muerte y ante esa preocupación he querido afianzarme a la ROCA que es Cristo, para que ni el viento ni las tempestades del mundo, sean capaces de derribar la casa que he cimentado sobre la ROCA.
Aquel día de 1966, no me regalaron un libro, fue algo mas serio, mi amigo, posiblemente sin saberlo, me regaló una palabra de VIDA, palabra que me recordó mi categoría de hijo de Dios y el amor que Dios Padre nos tiene a todos los hombres, porque por amor al esclavo (el hombre, esclavo en el pecado y en toda clase de vicios), no perdonó a su Hijo y permitió que lo entregasen a la muerte, para consumar la redención del mundo, anunciada por los Profetas. ¿Es posible que haya un amor más grande que ese?
¡UN BUEN REGALO ME HIZO AQUEL DIA!


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