REFRANES COMENTADOS
REFRANES COMENTADOS


"Consejo sin remedio es cuerpo sin alma".
O lo que es igual: "El consejo sin el remedio ¿para qué le quiero?" Ambos critican a los preceptistas de salón que ofrecen consejos y sentencias para todo, olvidando lo que decía Pascal: "El mundo está lleno de buenas intenciones; sólo falta aplicarlas".

"Cual el amo, tal el criado".
Hay otros refranes parecidos a este, como: "A tal casa, tal aldaba"; "a tal señor, tal honor", y "a cada paje, su ropaje". Es, en suma, lo que el marqués de la Ensenada le contestó a Felipe V cuando éste, alarmado por la fastuosidad del aristócrata, le llamó a capítulo en palacio: "Señor, por la librea del criado se ha de conocer la grandeza del amo".

"De la naranja y de la mujer, lo que ellas den".
Aconseja tener prudencia y moderación y no apurar a las personas ni a las cosas hasta la extenuación. Como dice la copla: "Naranjas y mujeres/ no se han de apretar;/ que estrujándolas mucho,/ vienen a amargar".

"De tu hijo sólo esperes, lo que tú padre hicieres".
El refrán señala que un hombre recibirá de su hijo el mismo trato que él dispensó a su padre. Lo canta la trova popular: "Un hijo le pegó a su padre/ y Dios le mandó el castigo;/ que al poco tiempo fue padre;/ y le pegaron sus hijos".

"El dinero bien huele, salga de donde saliere".
Era costumbre antigua atribuir al dinero olor bueno o malo: ya Tito, el futuro emperador, cuando su padre impuso una tasa a los evacuatorios públicos, vino a calificarlo de maloliente. A lo que Vespasiano, después de llevarse un denario a la nariz, respondió cínicamente: "Y a mí que me huele bien".

"El Disimulado de Antequera, la cabeza tapada y el culo fuera".
Dice, jocosamente, que tal es el resultado, a menudo, de subordinar lo principal a lo accesorio, como le sucedió al caballero del cuento del que procede el refrán, quien, apremiado por una necesidad inaplazable, se bajó los pantalones y, eso sí, ocultó la cara en el faldón de la capa.

"En casa de este hombre, el que no trabaja, no come".
A modo de regla de convivencia, expresa que el que no colabora con su esfuerzo y su trabajo no tiene derecho a los beneficios comunes. En su epístola II a los tesalonicenses, ya lo dijo San Pablo: "Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma".

"En esta vida, todo es verdad y todo es mentira".
Así lo afirma, en su título, una famosa comedia de Calderón. Y Campoamor, más de dos siglos después, lo recordaba en popularísimos versos: "Y es que en el mundo traidor/ nada hay verdad ni mentira;/ todo es según el color/ del cristal con que ese mira".

"En invierno, no hay mejor amigo que la capa".
Se atribuye a Sócrates el origen de este refrán. Sin que nadie lo advirtiese, el filósofo había pasado aquel invierno desprovisto de capa, y como quiera que, entrado ya el verano, uno de los discípulos diese en ponderar el número de amistades que tenía el maestro, éste ironizó: "Así parece, pero desengáñate: en invierno, no hay mejor amigo que una capa".

"En martes ni te cases ni te embarques".
En España, al igual que en casi todo el mundo grecolatino, siempre se ha considerado al martes día de mal agüero, por estar dedicado a Marte, dios de la guerra, y más porque en ese día se perdieron importantes batallas, como la de Fraga en el año 1134, o la de Luxen en el año 1276. De ahí que el refrán aconseje no emprender nada importante en ese día. Y, consecuentemente, otro refrán dice: "En todas partes tiene cada semana su martes", para indicar que nadie se libra de tener alguna vez un mal día.

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Refranes comentados nº1 del periódico Nº 118

Refranes comentados nº2 del periódico Nº 119


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