Refranes comentados
REFRANES COMENTADOS


"Alabar lo bueno y vituperar lo malo, justicia es lo que hago".
Así deben proceder las personas justas. Como lo hacía en su tiempo Mathieu, cronista áulico, con su señor Enrique IV de Francia, el cual, molesto por la franqueza de éste, le dijo un día: "¿Para qué revelar mis debilidades?"; a lo que repuso Mathieu: "Señor, para que sean creídas vuestras virtudes."

"Al que yerra, perdónale una vez, mas no después".
Dijo Thomás Szasz: "El estúpido ni perdona ni olvida; el ingenuo perdona y olvida, y el inteligente perdona, pero no olvida".

"Allá van leyes do quieren reyes".
Reprende el autoritarismo de los poderosos. Se acuñó este refrán en el siglo XII. Cuando Alfonso VI, arbitrariamente hizo prevalecer el código de rito romano sobre el mozárabe, pese a resultar este último indemne en la prueba de fuego a la que el monarca lo había sometido.

"Árbol que no da fruto pide sustituto".
Aconseja suprimir aquello que no rinde utilidad. Más o menos, como lo hizo en tiempos el pueblo de Madrid, por boca de un trovero anónimo, con la desdichada María Luisa de Orleans, esposa primera del infecundo Carlos II: "Parid, bella flor de lis/ en aflicción tan extraña;/ si parís, París a España;/ si no parís, a París."

"Aunque reviente Sancha la Bermejana, de Belinchón será la dehesa".
Se dice cuando, a costa de lo que sea, se quiere conseguir algo. Data este refrán de tiempos en que los de Belinchón y los de Tarancón pugnaban por la Dehesa de Sancha Bermeja, hasta que vinieron a convenir que ésta fuese para aquel lugar que poseyese al bebedor con más aguante. Y éste, que de puro milagro no reventó, de Sancha vino a ser.

"Beso pon, que beso quites".
Recomienda administrar los besos y no prodigarlos, porque, como suele decirse: "El beso es una cosa que el niño recibe gratis; el joven, roba; y el viejo paga."

"Casa de Dios, casa de todos".
Porque el templo es, como dice la copla, una de las cuatro casas seguras con que cuenta el pobre: "Cuatro casas tiene abiertas/ el que no tiene dinero:/ la cárcel, el hospital,/ la iglesia y el cementerio".

"Casa donde hay ruda, el ángel la saluda".
Porque al decir popular, la ruda es afrodisíaca y favorece, pues, decisivamente la procreación. Sin duda, por eso dice la copla: "Si supiera la casada/ para qué sirve la ruda,/ trasnochara y madrugara/ a cogerla con la luna".

"Con hermosura sola no se pone la olla".
Reprende a los que, seducidos solamente por la belleza, emprenden la aventura del matrimonio. A éstos apunta la seguidilla: "Dices que por el pelo tienes amores;/ echa el pelo en la olla,/ verás que comes".

"Con sus libros, los muertos abren los ojos a los vivos".
Alaba el provecho que siempre se saca de la lectura. Porque, como decía Rubén Darío: "El libro es fuerza, es valor,/ es poder, es alimento;/ antorcha del pensamiento/ y manantial del amor".

"Con un mucho y dos poquitos, se hacen los hombres ricos".
"El mucho -dice el maestro Correas- es la diligencia; y los poquitos, la poca vergüenza y la escasa conciencia". Esta es, por tanto, fórmula ideal para hacer dinero.

Arsenio Arribas



Refranes comentados nº1 del periódico Nº 118

Refranes comentados nº3 del periódico Nº 120

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