Tiempos pasados

TIEMPOS PASADOS

"Un viejo me ha recordado
que es más fácil retener,
lo que hace un siglo ha pasado,
que lo que ha ocurrido ayer".

He retrocedido al tiempo
muchos, muchísimos años,
me los ha traído el viento
y los tenía olvidados.

Son las normas y costumbres
de nuestros antepasados,
sus defectos sus virtudes,
sus creencias, sus pecados.

Nunca se escupía al cielo,
por hacerlo se pecaba,
si el pan se caía al suelo
enseguida se besaba.

Si alguna vez se dejaba
en la mesa boca a bajo
la madre lo reprochaba
y mandaba un buen recado:

"Deja el pan como Dios manda",
-en voz alta repetía-
"que nunca falte en la casa
y la Virgen la bendiga".

Al nacimiento de un niño
le faltaba tiempo al cura
para exigir el bautizo
antes que salga la luna.

Y la costumbre del pobre
cuando llamaba a la puerta,
mendigando lo que sobre
si algo sobraba en la mesa.

"Ave María Purísima"
-decía el pobre mendigo-
"sin pecado concebida"
-1e dice el ama bajito-.

"Una limosna a este pobre
que hoy ni sopas ha probado".
Si la mujer le responde:
"Dios le ampare buen hermano ..."

Eso la daba a entender
al desdichado mendigo,
que si algo quiere comer
ha de seguir el camino.

¡Cuantas normas se han perdido!.
Besar la mano del cura,
al arzobispo el anillo
o bendecir una cuna.

La costumbre de pararse
al pasar ante una iglesia,
que además de santiguarse
se hacía una reverencia.

Guardar luto por el muerto
ropa negra por dos años,
de alivio-luto otro medio
ya con los vestidos claros.

Muchas mozas se quedaron
sin aprender a bailar,
sin saber que bajo un árbol
era más bello soñar.

En los temas amorosos
los pueblos eran cerrados
para los sencillos mozos
de los contornos cercanos.

Si pretende a una aldeana
un muchacho forastero,
o paga la cantarada
o sale por pies corriendo.

Y para qué más contar
de aquellos lejanos tiempos,
que en trabajar y rezar
los años se marchitaron.

Algo se mueve en el mundo
en los hombres y en la Iglesia,
es muy decidido el rumbo
hacia una etapa moderna.

Lo estamos viendo en la calle
a todas horas del día,
hoy se tiene otro talante
y otro sistema de vida.

Hoy hay mucha libertad,
libertad mal comprendida,
a lo mejor mucha más
de lo que el hombre pedía.

Para mejor se ha cambiado
y es señal de nuevos vientos,
siempre habrá algún resabiado.
Pero muchos más contentos.

SANTIAGO NIETO



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