La historiaes vida
La Historia Es Vida


Siguiendo la explicación de nuestro retablo, vamos a analizar las tallas de Santiago el Mayor y su hermano Juan, situados en el primer cuerpo del retablo.
De su vida sabemos que era hermanos, Galileos, trabajaron como pescadores en el Lago de Genesaret, hijos de Zebedeo y Salomé. Fueron socios de trabajo con Simón y vivían en Betsaida.
Sabemos que Juan fue discípulo de Juan Bautista. De la influencia de Juan Bautista, Santiago pasó a ser discípulo de Jesús. Juan Bautista llamó a Jesús "El cordero que quita el pecado del mundo". Y Jesús al elegir a sus discípulos, llamó al grupo de pescadores seguidores de Juan Bautista.
Santiago y Juan entraron a formar parte de una nueva familia, no unida por la sangre, sino por la fe. Vivió como predicador y seguidor de Jesús.
Santiago era un hombre impulsivo y violento. Por eso Jesús le puso a él y a su hermano Juan, el sobrenombre de Hijos del Trueno. Pero a pesar de ello, Jesús tuvo una gran cercanía con ellos durante su vida. Estuvieron presentes en la Transfiguración y en la Oración en el Huerto de Gatsemaní. Jesús les enseñó que la violencia no sirve para manifestar la ternura de Dios.
Quisieron ser los primeros en el Reino que Jesús anunciaba. El evangelio nos habla como la madre pide para ellos los primeros puestos. Pero Jesús les habla de su pasión y que el Reino que él va a comenzar es justamente al revés de los reinos de este mundo.
Llegado el momento del prendimiento de Jesús, todos le abandonaron. Pero fueron testigos de la resurrección y más tarde predicaron con valentía en nombre del resucitado.
La tradición nos habla de la muerte del Apóstol en Jerusalén en el año 42. Fue decapitado y su cuerpo fue trasladado hasta Santiago de Compostela por un grupo de devotos. Sus restos son llevados hasta el confín del mundo conocido, el fin de la tierra.
Nada más llegar el cuerpo, se construye una pequeña Iglesia que recibe la visita de numerosos peregrinos y devotos, hasta tal punto, que en poco tiempo lo que fue una pequeña Iglesia se convierte en un gran templo, y lo que fue un pequeño grupo de creyentes, se convierte en una marea de hombres y mujeres de toda Europa que van haciendo el camino hasta la tumba del Santo. La Europa cristiana tiene su comienzo en la peregrinación a la tumba del Santo. Su fiesta se celebra el 25 de julio
En el retablo de nuestro pueblo aparece con un rostro duro (semejante a su apodo Hijo del Trueno) vestido con túnica, sombrero de peregrino y un libro abierto en su mano izquierda representando el Evangelio. La talla está mutilada en su mano derecha y en ella tendría un bastón con una concha, símbolos que acompañan siempre al apóstol y a los peregrinos que realizan el camino.
Otro de los discípulos es Juan Evangelista, conocido como el discípulo amado. Acompañó a Jesús hasta el Calvario y es representado al lado de la Virgen María a los pies de la cruz. Fue autor del 4 Evangelio y del Libro de la Apocalipsis. Marchó a Asia después de Pentecostés donde fundó numerosas comunidades cristianas. El emperador Domiciano lo desterró a una isla desierta llamada Patmos y allí cuenta la tradición que escribió el libro de la Apocalipsis. Una vez muerto el emperador volvió de su destierro a Efeso y allí murió en el año 100 a una edad muy avanzada.
En nuestro retablo aparece representado con aspecto joven e imberbe (era el discípulo más joven). Su rostro denota tristeza por la muerte de Jesús y su mirada se dirige hacia el infinito desde un sentimiento de melancolía. Aparece con túnica, el Evangelio y un tintero en la mano izquierda. La derecha está mutilada y tendría una pluma de escribir. A los pies tiene el águila, símbolo que acompaña al evangelista. Su fiesta se celebra el 27 de diciembre.


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