La historia es vida
LA HISTORIA ES VIDA


Siguiendo con la explicación del sagrario de nuestro retablo mayor, en este número continuamos describiendo el lado izquierdo del mismo.
En el lado izquierdo aparecen dos escenas del Antiguo Testamento.
La primera se refiere al maná que el pueblo de Israel recibía del cielo todas las mañanas. Si recordamos la Historia Sagrada, el pueblo de Israel en su travesía por el desierto, comenzó a tener hambre. Las provisiones, que habían sacado de Egipto tras su huida se van terminando y comienzan las protestas contra Moisés. En Egipto el pueblo estaba esclavo, pero tenía el alimento necesario para vivir, pero en el desierto el pueblo no tiene nada.
Nos sigue contando la Biblia, que el Señor escuchó la oración de Moisés y les envió el maná.
Por la mañana los israelitas recogían un polvo blanco muy fino, parecido a la escarcha. Moisés les mandó que recogieran ese polvo y con él hicieran pan. Cada uno debería recoger la ración suficiente, que necesitasen para esa jornada, él y su familia. Su sabor era parecido a la torta de miel.
El autor del sagrario al poner la escena del maná, quiso recalcar que el cuerpo de Cristo es como ese maná que Dios concedió a su pueblo. Al igual que el maná bajaba del cielo, Cristo, hecho pan, ha bajado también del cielo. De hecho, los católicos conservamos una oración eucarística con este motivo: "Nos diste el pan del cielo, que contiene en sí todo deleite". "El que coma de este pan, nunca volverá a tener hambre".
La segunda escena que aparece es la fiesta de Pascua. En la Pascua los judíos celebran la liberación de la esclavitud de Egipto. El cordero debía ser de un año y sin defecto. Debía comerse en familia y no dejar nada. Con la sangre se debía untar las jambas y el dintel de la puerta.
Pascua para los judíos, era el paso del Señor por Egipto matando a todos los primogénitos de los egipcios. Por eso todos los años los judíos celebran este día, recordando que Dios fue misericordioso y les liberó de la esclavitud. Les hizo pasar de la esclavitud a la libertad.
Z Los cristianos también celebramos la Pascua y manifestamos, que Pascua es el paso del Señor de la muerte a la vida. Cristo es el cordero pascual que borra todos los pecados del mundo. Al igual que los judíos celebran la liberación de Egipto, los cristianos somos liberados del pecado y de la muerte por el sacrificio único del Hijo de Dios.
Podemos decir, que todo el sagrario de nuestro pueblo, cuenta con referencias al A.T, que la Iglesia interpretó como signos eucarísticos.

Juan Medina Gozalo



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