Fauna y flora

FAUNA Y FLORA



El Petirrojo .- Erithacus rubecula.- Es un ave de unos catorce centímetros con un peso de unos diez y seis gramos. Pertenece a la familia de los túrdidos. Frente, garganta y pecho de color ladrillo ; parte superior pardo olivácea. El macho igual que la hembra. Los jóvenes con manchas pardas; de aspecto rechoncho, con los ojos grandes y oscuros; cabecea a menudo y alza la cola dejando colgar las alas. La voz de reclamo es un rápido <<ciquiciqui>>, la nota de alarma ante algún enemigo en el aire es un <<ciee>>. Canto melancólico y solemnemente aflautado, con tonos agudos iniciales seguidos de un gorjeo descendente y un claro trino. Se suele encontrar en bosques, matorrales, parques y jardines. Su alimentación la basa en insectos y arácnidos. Cría en los meses de mayo a julio, poniendo de 4 a 5 huevos, los cuales incuba durante 14 días, permaneciendo de 12 a 14 días en el nido; dos puestas al año. Nidifica en el suelo. En nuestro pueblo se le puede ver principalmente en los jardines y se le distingue con facilidad por el color del pecho. Son de un gran beneficio pues se alimentan solamente de insectos.

El Muérdago.- Viscum album L. .- El muérdago es un parásito, que se aprovecha del agua y sales minerales de los árboles en los que se hospeda. De la familia de las Lorantaceas, es un arbusto de hojas persistentes, sésiles y opuestas, con flores tretrámeras, en grupitos de 3-4, sentados en la axila de las hojas; fruto en baya blanca, aunque en ocasiones es amarilla. Vivaz, semileñoso, con un tronco corto del que parten ramas irregulares amarillentas. Las hojas de un verde pálido y algo coriáceas, aparecen opuestas en las yemas de los tallos. Tienen nervios paralelos y permanecen verdes todo el invierno, cayéndose a los dos años. Es un parásito habitual de los bosques y en nuestro pueblo lo podemos hallar en los pinares generalmente. Plinio cuenta que el pueblo Celta, y con ello la sociedad secreta de los Druidas, veneraban esta planta que para ellos suponía un amuleto. Los galos sentían por el muérdago una gran admiración; sus druidas lo consideraban sagrado, sobre todo si medraba en un roble, pues raramente vive sobre él, y si así lo descubrían lo cortaban con grandes ceremonias religiosas. Las hojas contienen interesantes principios activos. Está indicado contra la hipertensión, como diurético y para inhibir tumores. También se obtiene la liga que se utilizaba cazar pájaros.


Poesía a Ventura Mozo, artículo anterior Ir a las portadas de los periódicos 111 al 120 Historia de la cabra en Cogeces del Monte, siguiente artículo de este número