Fauna y flora

FAUNA Y FLORA



El Corzo.- Capreolus capreolus.- De la familia de los cérvidos con una longitud de entre 1-1,40 metros y el rabo de 2 a 3 cm. Con un peso entre 15 y 25 kilogramos. El macho es más grande y pesado que la hembra. Pelaje pardo rojizo en verano y pardo gris en invierno; espéculo blanco, jóvenes (corcinos) con pintas blancas; cornamenta del macho normalmente con seis puntas; se les cae la cornamenta en Octubre; nueva formación a partir de Noviembre, restriego Abril y Mayo. Fuertes gañidos del macho. Habita en bosques de fronda y mixtos con claros y monte bajo, lindes de bosques, vegas fluviales, parques, en montañas hasta el límite arbóreo. La forma de vida es de actividad crepuscular sobre todo; es muy veloz pero resiste poco; salta y nada bien; en invierno vive en grupos dispersos de 3 a 30 animales, en verano solitario; marca el territorio donde vive con secreción de glándulas odoríferas. Se alimenta de frondas, yemas ramas, hierbas, frutos etc. Se aparea en los meses de julio y agosto teniendo una preñez de 7 meses, (interrumpida por gestación retardada); 1 o 2 crías, que permanecen encamadas durante su primera semana y luego siguen a la madre, son amamantadas de dos a tres meses y se independizan al cabo de un año.
Son unos animales bonitos y se llevan viendo ya varios años por nuestro término aunque desgraciadamente ya se ha matado alguno con los coches. Sería bueno que se multiplicaran.
Pino Piñonero.- Pinus Pinea.- Esta conífera es fácilmente identificable por su copa de parasol y nosotros la conocemos muy bien puesto que es el que se cría en nuestro pueblo principalmente. Presenta un porte robusto, alcanza hasta 30 metros de altura y posee un sistema radical espectacularmente desarrollado. Tronco derecho, con corteza pardo rojiza, gruesa y resquebrajada, que se desprende en trozos con facilidad. Crece normalmente en suelos sueltos y arenosas; prefiere los silíceos, pero se desarrolla bien en los calizos si no son demasiado pesados. Su madera se utiliza en construcción y en carpintería, rica en taninos, se ha empleado para curtir cueros. Los conocidos piñones se destinan al consumo humano, sobre todo en pastelería; en medicina popular se emplearon como balsámicos para curar la tos y enfermedades del pecho.


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