Felicito Esteban Esteban

FELICITO ESTEBAN ESTEBAN



Frecuentemente comentan en los medios de comunicación, que uno de los bienes más preciados y a la vez escasos en nuestro país, es el agua. Nuestro país y nuestra comunidad autónoma de Castilla y León, sufren periodos de sequía. Para remediar la falta de agua y a la vez poder sacar más producción a las tierras con productos de regadío, en nuestro pueblo se han hecho numerosos pozos. Pero, ¿sabían ustedes que en nuestro pueblo contamos con un buscador de agua?.
Se llama Felicito Esteban Esteban, hijo de Felicito Esteban Gutiérrez. Según nos cuenta Felicito hijo, su afición vino por su padre. Era un hombre muy inquieto que procuraba llenar el tiempo libre que le dejaba el trabajo en el campo con varias aficiones. Fue pintor, poeta y sobre todo lector de revistas. Un día leyendo una revista, encontró un artículo que hablaba de los buscadores de agua y cómo a través de unos pocos utensilios, una persona podía encontrar bolsas de agua. Felicito mandó una carta a Barcelona pidiendo el equipo, que consistía en un libro explicativo, un péndulo (una cadena en cuyo extremo se encuentra una especie de bala hueca en cuyo interior hay una cápsula de potasio) y un tubo de cristal con un poco de agua. El libro explicaba cómo se analiza el terreno y como debe utilizarse el péndulo. Con todo esto, Felicito padre, comenzó a hacer pruebas y encontró su primer pozo en el pago de las Hoyadas. Ese pozo lo picaron a mano él y sus dos hijos Felicito y Celso. Tardaron unos cuatro meses en hacerlo, picando en ratos libres y por turnos.
Lo hicieron a pico y pala y en algunos tramos, como había mucha piedra, solo podían picar unos pocos centímetros. A base de constancia y fuerza, lograron hacerlo. Hasta tal punto, que cuando habían llegado a los 18 metros, sus hijos le dijeron que no se molestase en picar más, porque allí no había agua. Él no se desanimó y con una barra de hierro y a golpe de marra, descubrió unos pocos metros más abajo, la bolsa de agua. Otro de los pozos que marcó fue en Viloria del Henar. No se dedicó profesionalmente a esto, ya que lo tenía como una distracción.
Felicito hijo, comenzó a ir con su padre cuando salía a buscar agua. De esta forma heredó la misma afición que él y lleva ya más de 30 años marcando pozos en el término de nuestro pueblo. Lo hace sin ningún interés económico. Algunos le han dado una propina y otros nada, pero a él no le importa la cuestión material.
Nos cuenta, que lo principal es leer el libro, llevar el péndulo, pero sobre todo tener una capacidad de concentración mental sobre aquello que se busca. Otras personas lo han intentado, pero sino tienen una concentración mental, no da resultados. También se puede emplear en buscar objetos, y para ello, la persona que lleva el péndulo, tiene que concentrarse en el objeto que desea buscar.
Una vez marcado el sitio concreto, puede haber una desviación de uno o dos metros del punto exacto. Lo normal es que el agua aparezca a una profundidad de 25 a 30 metros, pero hay algunos que han aparecido a 50 metros.
Nos cuenta Felicito que en el pueblo ha marcado 20 pozos, de ellos, 50% con agua. Una zona buena en nuestro pueblo es el término de Cogeces que limita con Campaspero hasta la Casa Pavero.
También nos cuenta, que algunos practican con un simple reloj de muñeca, al que atan una cadena, sirviéndoles de péndulo.

Juan Medina Gozalo



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