Entrevista

ENTREVISTA



Me llamo Vitorino Sacristán Gómez y nací el 8 de junio de 1914, tengo 85 años. Mis padres se llamaban Julián Sacristán López y María Gómez Arribas, tuvieron 5 hijos, pero sólo tres llegamos a la madurez, yo, Amando (murió en la guerra) y Juliana. Mi padre era agricultor y mi madre ama de casa.
Mi mujer se llama Alejandra Herguedas Herguedas, nació el 27 de Marzo de 1915. Sus padres se llamaban Ildefonso Herguedas Herguedas y Florentina Herguedas Martín, tuvieron 12 hijos, pero sólo cinco llegaron a la madurez, Felix, María, Alejandra, Onorino y Fernando, de los cuales hoy día viven dos, mi mujer y Fernando. Su padre era agricultor y su madre ama de casa.

INFANCIA
Mi infancia estuvo marcada por la escuela, comencé a ir con 6 años, mis maestros fueron Don Bautista y Don Salvador. Allí nos juntábamos unos 70 niños, estábamos en distinta aula que las niñas, pero un día al año éramos 170 por lo menos, era el día de Las Castañas (antes de la Navidad), el Ayuntamiento daba colación, que consistía en dar a cada niño castañas, higos, nueces, etc. y lo repartían los concejales.
Escribíamos en la pizarra con el pizarrín; utilizábamos pluma y tinta (elaborada con polvo y agua). Estuve hasta los catorce años. Estudiábamos un poco de todas las asignaturas, aritmética y geografía eran las que más me gustaban. Solía jurar a la tanga, el bolo, las tabas, los santos, las tres en raya. Alejandra también estuvo desde los seis hasta los catorce años, sus profesoras fueron Doña Adriana y Doña Gila. Sus asignaturas preferidas eran matemáticas e historia. Por las tardes hacían labores, costurero, bordaban toallas y sábanas, etc...

JUVENTUD:
Una vez que se terminaba la escuela, comenzaba el trabajo en el campo. Mi padre fue mi maestro en la agricultura, fue un buen labrador, tenía mucha paciencia.
Una gran fiesta de la juventud era la Fiesta de Quintos, éramos 14. EL día 1 de Mayo se ponía el Mayo en la plaza y el baile, nosotros no pudimos levantarle ya que le cortamos muy grande. Para poder ir al baile teníamos que buscar moza y pedir permiso a su padre, yo fui acompañado de Alejandra porque ya éramos novios. Cuando nos tallaban también poníamos baile y hacíamos una hoguera en la plaza. Nuestra diversión era el baile por la noche en el salón del Señor Hermógenes, los domingos y festivos por la tarde teníamos baile en la plaza amenizado con dulzaina y tambor. A Alejandra le gustaba mucho bailar, a mi no tanto pero aguantaba. La mayoría de las veces tenía que buscar pareja para sus amigas y así poder bailar todos. Algo gracioso que le ocurrió a Alejandra unos Carnavales, cuando se disfrazó de hombre con un traje de su hermano Félix y entró en le salón del Señor Gabriel Esteban a la hora del café, ella y sus amigas se divirtieron un rato aunque con miedo a que las descubrieran, vieron el ambiente, saludaban a la gente pero nadie las conoció. Alejandra con 17 años aprendió a bordar a máquina en un curso que se impartió en el pueblo.

LA VIDA EN EL FRENTE:
No cumplí el servicio militar, ya que me declararon excedente al igual que a tres de mis quintos, Longinos Alonso, Tomás Redondo y Luis Rodríguez.
Estalla la guerra y aunque no había hecho la mili tenía que ir al frente. Lo primero fue un mes de instrucción en Valladolid, nada más terminarla me destinan al frente de Avila, de allí pasé voluntario al séptimo batallón y me destinaron al frente de Guadalajara, donde estuve desde Diciembre de 1936 hasta Julio de 1937, que pasé a Madrid donde el 24 de Julio fui herido en el trasero con una bala explosiva, me trasladaron al hospital de Santiago de Compostela (La Coruña), allí estuve 4 meses hasta que me recuperé ya que la herida era muy profunda y grande, tardó mucho en cicatrizar. Recuperado me dieron 15 días de convalecencia y volví a incorporarme al cuartel de San Quintín hasta Marzo de 1938 que marché a Jerez de la Frontera para hacer un curso de Sargento, allí juré bandera y me destinaron al frente de Lérida (zona de los Pirineos) donde estuve hasta Enero de 1939 que caí herido en el pie al estallar una granada, estuve un mes en el hospital, recuperado volví a Lérida y a los pocos días terminó la guerra. En Marzo de 1939 por fin se entregaron y anduvimos muchos kilómetros ya que atravesamos la provincia de Guadalajara hasta llegar a Cuenca y de allí a Zaragoza. El 16 de Agosto de 1939 me licencié en Villanueva del Gallo (Zaragoza) y volví a casa.

¿CÓMO ERA LA VIDA EN EL FRENTE?
Era muy dura, se pasaba mal, casi nada bueno que recordar. La comida nos la daban racionada, solíamos comer patatas, alubias, latas de sardinas, garbanzos (la mayoría de las veces estaban duros). Aun recuerdo lo que cené la Nochebuena de 1938 una lata de patatas cocidas en conserva.
Durante 1936 dormíamos en el suelo y a cielo abierto. En el frente de Guadalajara nos intercambiábamos los periódicos con el bando contrario para saber como iba la guerra.
Tomás, Luis, Longinos y yo estuvimos juntos en el frente hasta Julio de 1937, a partir de ahí quedamos divididos.

¿CUÁNDO OS CASAIS?
Nos conocíamos de siempre ya que somos del pueblo, estuvimos cinco años de novios. Para casarnos tuve que pedir permiso, ya que estaba en el frente, me concedieron 15 días y el 12 de Octubre de 1938 (día del Pilar) nos casamos, nos acompañó en la ceremonia la Guardia Civil. Nos juntamos 70 invitados y celebramos el banquete en casa, dimos desayuno, comida, cena y corrimos el pueblo como era costumbre en aquellos tiempos.
Al día siguiente de la boda muere mi hermano Amando en la guerra, le comuniqué al Teniente lo ocurrido y me dio permiso para tomarme algún día más, solo me retrasé dos días y ya me parecía mucho. Cuando llegué, el Teniente sorprendido me dijo "como vuelves tan pronto deberías de haberte quedado algunos días más".

VUESTRA FAMILIA
Fruto de nuestro matrimonio tuvimos 4 hijos, Vitorino, Nieves, Elena y Mª del Pilar. Tenemos 10 nietos y 2 biznietas. Estamos orgullosos de todos ellos ya que nos quieren mucho, como nosotros a ellos. Nuestro hijo falleció en Mayo de 1989.

¿CÓMO HA SIDO VUESTRA CONVIVENCIA?
En tantos años de matrimonio se pasan cosas buenas y malas, siempre nos hemos llevado muy bien. Muchas veces hay que saber ceder y tener paciencia, para que todo vaya lo mejor posible. En 1988 celebramos las bodas de Oro, junto con nuestros hijos y nietos, fue un momento muy feliz en nuestras vidas.

¿CÓMO HA SIDO SU VIDA DE AGRICULTOR?
En 1944 me independicé de mi padre y empecé a trabajar sólo en la agricultura, esta ha tenido una gran evolución, antes todo era a través de la fuerza humana y animal. Empecé trabajando con bueyes, después pasé a los machos y el caballo y finalmente en 1957 compré el primer tractor. Con el caballo llevaba la comida a los segadores, aunque antes de éste utilizaba el burro.
He tenido ovejas, me llegué a juntar con rebaños de 160 a 170 y siempre tuve pastor, entre ellos Jesús Alonso, Isaías Miguel y Clemente Velasco. Si no estabas contento con el pastor, por San Pedro era la fecha para cambiar. También me he dedicado a las viñas, vendía vino durante todo el año, lo pisaba y lo elaboraba. Compré un motocultor para labrarlas. Los últimos años ya no quería trabajar tanto y dejé de pisar la uva, lo llevaba a Peñafiel y a cambio me daban vino, pagaba la elaboración.
En 1965 planté árboles frutales (manzanos, ciruelos, membrillos) en un majuelo baldío, la fruta que recolectaba era para consumo familiar. Para mí han sido un hobbie, incluso después de jubilarme. En 1966 compré el coche (un seiscientos), aún lo tengo. Cuando lo compré había en el pueblo unos 12 coches.

¿CÚANDO TE JUBILASTE?
Me jubilé en 1981 a los 67 años. Paso el tiempo paseando, montando en bici y en el hogar de los jubilados. Como agricultor que he sido, cuando salgo de paseo me gusta ver como están las tierras. Al principio de jubilarme, Alejandra y yo los Domingos por la tarde jugábamos la partida en el Centro Parroquial (cuando no existía la Asociación de Jubilados) y por la noche salíamos al bar con los amigos. Ahora desde hace tres meses vivimos con nuestras hijas, nos hacemos mayores y ellas no quieren que vivamos solos.

LA ASOCIACIÓN DE JUBILADOS OS HA HECHO UN HOMENAJE
El día 23 de Octubre de 1999 recibimos un homenaje por parte de la Asociación de Jubilados, por ser la pareja de socios más mayores. Fue un día muy feliz para nosotros ya que recibimos el cariño y la amistad de nuestros compañeros. Como recuerdo nos regalaron una placa. Nuestros hijos, nietos y biznietas nos acompañaron durante la Eucaristía, el refresco y la comida. MUCHAS GRACIAS A TODOS.

¿QUÉ OPINAIS DE TIEMPO?
Está muy bien, tanto para la gente que vive en el pueblo, como para los que están fuera, ya que pueden enterarse de las noticias del pueblo. En general nos gusta todo el periódico, pero la página que primero solemos leer es la entrevista. Desde aquí felicitar a todos los que colaboráis en su elaboración, por vuestro esfuerzo, que esta tradición no se pierda.

Eva Simón



Poesía de Beatriz Molpeceres, artículo anterior Ir a las portadas de los periódicos 111 al 120 Fauna y flora, siguiente artículo de este número