Entrevista A Daniel Ignacio Miguel García

ENTREVISTA

BIOGRAFÍA:
Me llamo Daniel Ignacio Miguel García. Nací el 4 de Enero de 1951 y soy hijo de Florentino Miguel y Teódula García. Mis padres tuvieron 11 hijos, pero vivientes somos 9 (tres chicos y 6 chicas), yo soy el 4 cuarto. Mi padre fue siempre pastor, al principio trabajaba como pastor para los amos, pero al final se estableció como ganadero. Mi madre ama de casa y además de ocuparse de los 9 hijos, ayudó mucho a mi padre. Yo nací en el Callejón de la Plazuela. En esa casa estuvimos viviendo dos familias, mis padres y mi tíos Emiliano y Felipa. En esa época, vivimos en la misma casa 15 personas, 6 por parte de mis tíos y 9 por parte nuestra. La casa tenía dos pisos, la parte baja era para el ganado y el piso superior era el que habitábamos. Tenía dos habitaciones y tres alcobas. Allí estuvimos viviendo hasta que nos cambiamos a la casa actual.

NIÑEZ:
Fui a la escuela con 6 años. Mi profesor fue Don Antonio Pico, que por cierto, se caso en el pueblo con Pepita del Caz. Fue curioso que cuando estuvo aquí de maestro, le tocó hacer el servicio militar y le mandaron a Marruecos, a la Guerra del Aiún. Estuvo tres meses en el frente y luego volvió al pueblo. En aquella época las escuelas de los chicos tenían dos maestros, Don Antonio y Don Salvador. En la clase de Don Antonio éramos 100 chicos. Estaba dividida en tres ciclos: en el primero se enseñaba lo fundamental: leer, escribir, sumar restar dividir, el libro que teníamos era el Catón, luego se pasaba a la enciclopedia Alvarez. Como éramos tantos en la clase, no había pupitres para todos y nos teníamos que sentar en bancos o en la misma tarima. Comenzábamos las clases a la 10 de la mañana, entrábamos en el aula y lo primero era cantar el Cara al Sol y Prietas las Filas mirando la bandera de España. A las 12 teníamos el recreo y en el recreo nos repartían leche en polvo y mantequilla de los americanos. Terminado el recreo, continuábamos las clases hasta la 1. Por la tarde de 3 a 5. Dos veces por semana se limpiaban las clases y lo hacíamos los alumnos por turnos: barrer, fregar y rellenar los tinteros haciendo la tinta. La tinta venía en polvo y nosotros la mezclábamos en una botella y llenábamos los tinteros que estaban en los pupitres. En aquella época escribíamos con pluma.

FUISTE MONAGUILLO
A los 7 años fui monaguillo con Don Jesús Enjuto, que por cierto, el verano pasado estuvo aquí en el pueblo viendo la Iglesia. Era un hombre recto y severo, vivía con sus padres Ceferino y Juana y con su hermana Florentina (naturales de Olombrada). Cuando fui monaguillo teníamos que asistir todos los días a misa, la misa era en latín y los días de fiesta ayudábamos 5 chicos. Dos ayudaban al sacerdote, uno llevaba el incensario y los otros dos llevaban los ciriales. También me acuerdo de la Semana Santa. En aquella época se tapaban todos los altares con telas y era Julio el albañil quien los tapaba con una escalera grande de madera. Durante la Semana Santa se hacían procesiones: se sacaba el Ecce Homo, la Dolorosa, incluso el Viernes Santo, salía un penitente con un habito marrón y su caperuza. La paga que nos daban a los monaguillos en aquella época era de 30 céntimos.

¿CUÁNDO COMIENZAS A TRABAJAR?
Comencé a trabajar en los veranos con 11 años, en la finca de Isaias García, en el pago de los Hilos. Isaias arrancó todos los pinos e hizo tierras de labranza. Yo estaba con él de ayudante y también trabajé descantando. Al terminar la escuela comencé a trabajar con Julio García de peón de albañil. El primer trabajo fue en casa de Faustino Alonso haciendo un gallinero. Fue con Julio con quien aprendí el oficio y tengo que decir que fue un buen maestro y muy buena persona. Me enseñó lo esencial: aplomar, nivelar, poner ladrillos, hacer pared. En los veranos el trabajo era de sol a sol, solo se paraba para almorzar, comer y merendar. Se ganaba 70 pts diarias y todo se hacía a mano, no había maquinaría, e incluso los andamios eran de madera. El primer andamio de hierro que estrenamos fue cuando estábamos trabajando en la casa de Esteban.

LA JUVENTUD:
La juventud estaba marcada por el trabajo, la diversión y el servicio militar. Además de ir al baile, nuestra panda hacía guateques. Los guateques los teníamos en la casa del Callejón de la Plazuela. En la parte baja se tiraron las paredes y salía un salón amplio. Allí poníamos el tocadiscos, un Cosmos 600 que me costó 2.400 pts.
El servicio militar me tocó Valladolid, Artillería 26, en la carretera de Madrid. En el cuartel estuve como soldado en la batería de honores. Nuestra misión era desfilar en los actos más importantes. Me acuerdo que desfilamos delante de Gutierrez Mellado (fue ministro de defensa con Adolfo Suarez) cuando estuvo de capitán general en Valladolid. Estuve 15 meses.

TE MARCHAS A BARCELONA
Al terminar la mili volví al pueblo y durante un mes estuve trabajando en la construcción, hasta que me fui a Barcelona. Mi hermano estuvo en la mili con un chico que se llamaba Manuel Tejero que era aparejador y estaba casado con la hija de un contratista catalán. Al terminar la mili, Manuel le dijo a mi hermano que si quería podía ir a trabajar a Barcelona, a la empresa de su suegro. Mi hermano se marchó y en 1974, después de la fiesta de San Antonio, me fui con mi hermano y el difunto Felipe a Barcelona. Cuando llegué comencé a trabajar en la empresa como oficial de primera. La empresa se llamaba FERSA. Trabajábamos como subcontrata para otras grandes empresas que se dedicaban a la construcción de viviendas. Trabajábamos a destajo y el sueldo era mucho mayor que en el pueblo. Nos daban incluso dietas para comer. Yo comía en Barcelona por 150 pts.

¿DÓNDE VIVIAS?
Vivíamos en un pueblo que se llamaba Gelida, que estaba a 30 km de Barcelona. Era un pueblo muy bonito y tenía 4.000 habitantes que aumentaba al doble en verano. Vivía con mi hermano Jesús y Felipe. En un principio estuvimos a patrona. Con el tiempo alquilamos un apartamento para los tres, me acuerdo que pagábamos 3500 pts al mes. Contratamos a una señora que nos hacía las labores de la casa y los recados. Cuando se casó Felipe, vino con nosotros mi hermana Pili.

¿ QUÉ HACES CUANDO VUELVES?
Nos volvimos mi hermano y yo. Felipe se casó y se quedó allí. Cuando volvimos compramos un atajo de ovejas y nos establecimos como ganaderos con mi cuñado Felix. En la actualidad somos mi hermano Jesús y yo lo que nos ocupamos del ganado.
La ganadería siempre ha sido un trabajo duro, no tanto por el esfuerzo físico, sino porque los animales atan mucho. Para el pastor no hay días de fiesta, siempre tienes que estar pendiente del ganado. De este oficio se puede vivir, pero hay que estar siempre presente. En la actualidad somos 9 pastores en el pueblo con 3.000 ovejas. Los mimos problemas que tienen los agricultores los tenemos los ganaderos: Hay pocos jóvenes y los precios de nuestros productos son bajos. El precio de la leche es de 135 pts litro y con 4 litros se hace un queso de un kilo que vale 1800 pts. Esquilar una oveja te cuesta 180 pts y la lana se paga a 40 pts el kilo. El lechazo tiene buen precio en Navidad y verano, pero en la actualidad está por los suelos.

HAS OCUPADO EL PUESTO DE JUEZ DE PAZ
El secretario del ayuntamiento, Don Santiago, me animó a apuntarme al puesto de juez de paz, ya que Alfonso Esteban lo dejaba por cumplirle el mandato. Me apunté al puesto y el ayuntamiento aprobó la solicitud, mandó los papeles al Tribunal Superior de Justicia de Castilla y Léon, que está en Burgos, y allí aprobaron mi nombramiento. Me llegó una carta para presentarme a tomar posesión de mi cargo ante el juez decano de Valladolid, y una vez prestado juramento, me dieron el cargo.

¿QUÉ CUALIDADES TIENE QUE TENER UN JUEZ?
La primera de todas es la discreción. Los asuntos del juzgado son secretos y no se pueden divulgar. Otra cualidad es la autoridad e imparcialidad. También es importante tener idea sobre asuntos de tierras y lindes, ya que la mayoría de los conflictos vienen por ese lado. Pero sobe todo la función del juez de paz es evitar en la medida de lo posible que los conflictos pasen a Valladolid. Todo lo que se pueda arreglar en el pueblo siempre es mejor para las dos partes, ya que un proceso en Valladolid supone tiempo y dinero.

¿QUÉ FUNCIONES TIENES?
Tienes que estar presente en el levantamiento de cadáveres en caso de accidentes o muertes repentinas, siempre por delegación del juez de guardia. Llevar el registro civil: nacimientos, defunciones, bodas, licencias de sepultura y todo tipo de certificados que los particulares soliciten. Cuando hay elecciones, el juez es el encargado de recoger los resultados y llevarlos al juzgado de Valladolid. Pero una de las principales funciones son los llamados juicios de conciliación y las avenencias. El juez de paz no puede presentarse a ningún cargo público.

¿QUÉ SON LOS JUICIOS DE CONCILIACION?
Son juicios que se celebran en el pueblo con la presencia de la secretaria del juzgado de Peñafiel y que tratan de poner a las dos partes de acuerdo. Basta con que una de las partes lo pida para que se puedan celebrar. Entonces se manda un escrito a los implicados con día, fecha y hora. El asunto se trata entre las partes y la sentencia se firma por los asistentes y queda archivada. Esta puede ser presentada en el caso que se efectúe un juicio en Valladolid.
Otra son las avenencias. Las avenencias tienen el mismo fin que los juicios de conciliación, poner de acuerdo a dos partes enfrentadas. Para ello las partes llevan dos testigos cada una, que proponen una solución al conflicto y el juez hace de árbitro. Terminan con un acuerdo entre las partes que debe respetarse . Las avenencias por lo general no se terminan en una sola reunión, sino que es necesario tener varias.

¿HAS TENIDO MUCHO TRABAJO?
Llevo 9 años de juez de paz y he tenido 10 juicios de conciliación y 40 avenencias. La mayoría han sido problemas de herencias, conflictos entre agricultores y pastores y problemas de lindes. También he tenido tres levantamientos de cadáver: Delfín, Miguel y mi sobrina Arancha, (el de mi sobrina fue muy duro). Además tienes que estar disponible las 24 horas del día para cualquier asunto. Muchas veces me han ido a buscar al campo para firmar licencias de sepultura o para asuntos relacionados con el cargo.

¿RECIBES ALGUN SUELDO?
Por ser juez de paz el estado te paga al año 120.000 pts y al ayuntamiento una cantidad para gastos de funcionamiento. El ayuntamiento se compromete a poner a tu disposición un despacho y un local para celebrar los juicios de conciliación y las avenencias. El archivo del juzgado también está en el ayuntamiento y el alguacil lleva el registro civil, aunque yo tengo que firmar todos los documentos. Aquí quiero agradecer públicamente la colaboración de todas las instituciones del pueblo. A la vez que agradezco al pueblo su colaboración y espero que estos 9 años que he estado en el cargo hallan servido para ayudar a todos los vecinos que han necesitado de mis servicios. Ser juez no es grato, ya que tienes que estar presente en momentos de conflicto y dar o quitar la razón a una de las partes. He intentado ejercer mi cargo con honestidad y seriedad.

SI FALTAS ¿TIENES SUSTITUTO?
Una vez que recibes el nombramiento de juez, se realiza un sorteo entre todos los vecinos del pueblo mayores de edad, excluidos los jubilados. Mis sustitutos en estos años han sido Filiche y en la actualidad Celso Vela. Ellos tienen que hacerse cargo del juzgado en mi ausencia o enfermedad.

HAN NOMBRADO NUEVO JUEZ
Por primera vez en la historia de nuestro pueblo, una mujer va a ocupar el puesto de juez de paz. Se llama Carmer Aguado del Cura y ha tomado posesión del cargo el 18 de Febrero. Es Licenciada en Derecho. Desde estas páginas la deseo mucha suerte en su nuevo cargo y espero que todo el pueblo la ayude en su trabajo.

¿QUÉ OPINAS DE TIEMPO?
Me gusta mucho ya que es un medio para poder expresar nuestras opiniones y conocer nuestra historia. Lo que más me gusta es la Historia es Vida, la entrevista y las Noticias.

Juan Medina Gozalo



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