La historia es vida
LA HISTORIA ES VIDA


        Siguiendo la explicación de nuestro templo parroquial, nos vamos a centrar en el portal de la entrada de la Iglesia.
        Una de las cosas que llama la atención al abrir la puerta de la Iglesia es la amplitud que uno encuentra. Juan de Rodrigo realizó las obras de la portada y el portal. El portal antiguamente no tuvo el servicio que en la actualidad le hemos dado, sino que formó parte de la Iglesia. Era una parte de la nave de la epístola y los fieles podían asistir a las celebraciones litúrgicas pudiéndose instalar allí. Detrás de las puertas de la Iglesia, existían las cancelas de madera que servían para proteger a los fieles contra el viento y el frío que pudiera entrar. Dichas cancelas fueron retiradas y en la actualidad se conservan en el patio de la casa parroquial. Por lo tanto imaginémonos el portal como una parte normal de la Iglesia.
        Con el tiempo el portal ha sufrido variaciones, entre las más destacadas están: cambio del antiguo suelo de piedra por uno nuevo, realizado siendo sacerdote Jesús García Gallo en el año 1991; la instalación de una puerta de madera que hiciera las veces de las cancelas en el año 1975, regalada a la Parroquia por Pascual Villar; la instalación de una viga de madera labrada en capiteles de piedra, dos de ellos con vestigios románicos, con figuras humanas de medio cuerpo. La procedencia de dicha viga nos es desconocida, pero una de las hipótesis pudo ser que viniera del pueblo vecino de Minguela,
que como recoge en su libro José María Viloria, vendió a los pueblos limítrofes los bienes que poseía la Iglesia Parroquial. Puede ser que esta viga fuera de la Iglesia de Minguela y que se comprara para colocarla en la cubierta de nuestro templo parroquial, debido a sus dimensiones y dureza. Cuando se arregló la cubierta de la Iglesia, en tiempos de Alfonso Mieres, la viga se reservó y Jesús Garcia Gallo la instaló en el portal como recuerdo de una joya escondida y que en la actualidad todos podemos contemplar. Sin duda fue una buena idea ya que muchos visitantes se fijan en ella reconociendo su gran valor. La longitud de la viga es de unos 7 metros. Enfrente de esta viga, existe otra de menor proporción, que nos quiere recordar como se ensamblaban los peldaños de las escaleras de madera. Por último, la pieza de más valor junto con la viga labrada, es la lápida que representa a un clérigo en actitud orante delante de un crucifijo. Esta lápida estuvo en la fachada de la antigua casa parroquial y fue retirada al hacerse el nuevo complejo parroquial. En el año 1992 se instaló en el portal de la Iglesia. En la lápida aparecen varias leyendas en latín. La primera de todas no ha podido ser descifrada ya que ignoramos si la frase debe leerse en horizontal o en vertical. Ante la duda, decidimos no dar su traducción y esperar a que algún especialista en arte o latinista nos visite y despeje la duda. En la parte central aparece "MISERERE MEI DEUS", que significa TEN PIEDAD DE MÍ. En la parte inferior aparece la siguiente frase: "RECTORES
MEI SUCCESORES QUIBUS HOC NOBILE DIMISI HABITACULUM ORATE PRO ME AD DOMINUM. 1567". La traducción podría ser la siguiente: A LOS RECTORES QUE ME SUCEDAN, DEJO ESTE NOBLE LUGAR Y PIDO QUE RECEN UNA ORACION POR MÍ AL SEÑOR. AÑO 1567. ¿ A qué se refiere cuando dice que deja este noble lugar? Una de las hipótesis es que al estar la lápida en la casa parroquial, la persona que la hizo, quiere que aquellos sacerdotes que le sucedan se acuerden de él a través de una oración. Pero ¿ quién fue este sacerdote?. Yo lo desconozco, pero seguramente consultando los libros parroquiales que están en el Archivo del Obispado podamos salir de dudas y conocer al menos el nombre del sacerdote que mando instalar esta bella imagen que ha llegado hasta nosotros después de muchos siglos.
        Para terminar, encima de la puerta que da acceso a la Iglesia y dentro del portal, podemos observar una imagen del crucificado. La cruz es de madera dorada y el Cristo es de metal dorado. Dicha imagen es de este siglo y fue regalada a la parroquia por Carmina y Eliecer Villar.
        Nuestro recorrido por el portal de la Iglesia termina con la escalera del coro. Seguramente el trazado actual de la misma no es el original y anteriormente tuvo otro trazado que alguno de los mayores de nuestro pueblo todavía recuerden.

Juan Medina Gozalo

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