Fauna y flora
FAUNA Y FLORA


El Triguero.- Emberiza calandra.- Es un ave de unos diez y ocho centímetros de longitud y con un peso de cincuenta gramos. El mayor de este género en Europa, rechoncho y con el pico muy robusto; de colorido pardo uniforme con las alas y la cola carente de blanco. El macho igual a la hembra. Le podemos encontrar cuando salimos al campo en alguna zarza o en los espinos cantando una estrofa breve y estereotipada, iniciada con elementos a ritmo creciente y que termina con un chirriante <<zick zick zick zicksnirrp>>. Habita en zonas de cultivos y zonas herbosas con árboles aislados y matorrales, con preferencia en las zonas cálidas. Se alimenta de
semillas, brotes, insectos, etc.. Cría entre los meses de Mayo a Julio poniendo de cuatro a cinco huevos los cuales incuba durante doce o catorce días y permanecen en el nido de nueve a doce días; de una a dos puestas al año. Nidifica en el suelo. En nuestro pueblo se le encuentra con facilidad y recuerdo de chico, que como se andaba más en las tierras cuando se segaba aparecían crías en el rastrojo y si se las cogía se le daba trigo de comer, pues como se llamaban así se presumía que comerían trigo.

Ajipuerro.- Cebollon.- Muscari comosum.- Es una planta herbácea bulbosa perenne de 15 a 80 centímetros de alto. Bulbo de 1,5 a 4 centímetros de grueso, con escamas externas rosadas. De 3 a 7 hojas en rosetas basal, lineares, de hasta 40 centímetros de largo por 5-20 milímetros de ancho, ligeramente acanaladas, con el borde ciliado. Inflorescencia alargada en racimo multifloro laxo, con flores fértiles azul pardo en la parte inferior y flores estériles azules, mucho más cortas, en la parte superior. Flores fértiles con peciolo de hasta 10 milímetros de largo, con corola urceolada ancha, concrescente, con 6 cortos dientes. Flores estériles con peciolo mucho más largo, erectas, formando un llamativo copete. El fruto son unas cápsulas de 10-15 mm. De largo. Florece de Marzo a Junio. Se le encuentra en laderas pedregosas, labrantíos, bordes de caminos. Muy abundante en los pinares. Es un típico ingrediente de la cocina italiana. Los bulbos una vez hervidos en agua ligeramente acidulada, se ponen en conservas recubiertos con aceite y vinagre, para posteriormente consumirse como guarnición de otros platos. Nosotros le conocemos como ajo de cigüeña.


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