Editorial periódico nº 108

EDITORIAL



Seguramente muchos de ustedes, después de una jornada de trabajo, se distraen un rato por la noche viendo la televisión. Muchas veces, con el mando a distancia, vamos cambiando de canal hasta encontrar algún programa o película que nos ayude a distraernos y pasar un rato agradable. Hoy les propongo un programa que se emite los miércoles por la noche, después del telediario: "LA NOCHE ABIERTA" de Pedro Ruiz, en la Segunda Cadena. En este programa, diversos personajes de la vida pública de nuestro país, van contestado a las preguntas que el entrevistador les va lanzando. Preguntas muy personales que hace que las respuestas sean íntimas. Descubrimos la faceta oculta y los pensamientos más profundos que tienen muchos de nuestros personajes públicos, y que a veces, por el trabajo o la tarea que realizan, nos es desconocido.

Por el programa han pasado políticos, cantantes, empresarios, periodistas, toreros, escritores, actores, dirigentes de equipos de fútbol...etc. Las entrevistas abarcan a todo tipo de personas con diferentes ideologías y formas de pensar. Y en eso radica su riqueza.

Pero en todos los personajes hay tres pilares vitales: la niñez y los padres; el trabajo, vida familiar y amigos; y las creencias más profundas.

Casi todos los que han pasado por el programa recuerdan con cariño su infancia, y dentro de la infancia, a los padres y hermanos. Destacan frases que sus padres les dijeron el día que comenzaron a vivir por su cuenta: "Hijo, que no me tenga que avergonzar nunca de ti", "Nunca metas la mano en el cajón que no es tuyo", "Procura ayudar siempre a los demás".......etc. Luis del Olmo decía que las tertulias que existen en todas las cadenas de radio por la noche, no son invención de nadie, sino la tertulia familiar que cuando era pequeño tenían todas las familias después de cenar. Siempre nos dijeron que los primeros maestros de la vida han sido nuestros padres, y cuando escuchas a los grandes personajes de la vida pública, te das cuenta que es verdad. Nuestros padres han jugado y juegan un gran papel en la formación de las personas. Son, al fin y al cabo, a los que recuerdas en momentos importantes de tu vida.

Otro de los pilares es la importancia del trabajo, familia, esposa e hijos. El trabajo como vocación y realización. Trabajo que no miden por el dinero que hagan, sino porque en él son felices y se realizan como personas. La familia para casi todos, es el lugar privado donde buscan el cariño y la intimidad, tan necesarios en nuestro mundo. Los personajes masculinos, hablan del papel que ha tenido que jugar sus mujeres en la educación de sus hijos ante su ausencia. Recuerdan, que quizás no emplearon el tiempo que sus padres les dedicaron a ellos, en una época donde la casa era un lugar donde siempre había alguien. Los personajes femeninos hablan de sus maridos como apoyo y estímulo, y de sus hijos como sus mejores amigos. Aunque decimos que en nuestra sociedad la familia está en crisis, vemos que cuando a las personas las preguntas, lo destacan como un valor muy importante.

El último pilar son las convicciones personales. Cuando se les pregunta por sus convicciones más profundas, ya sean religiosas o simplemente éticas, la mayoría se confiesan creyentes y creen que la fe les ayuda a vivir la vida dándola un sentido. Una de las entrevistas que más me llamó la atención sobre el tema de las creencias fue a Joan Gaspar, vicepresidente de Fútbol Club Barcelona. Se confesaba católico practicante y decía que la fe ocupaba un sitio importante en su vida, aunque nunca se había considerado un buen cristiano. Yo siempre le había visto como un fanático del fútbol, como un hincha desaforado que solo vivía para su equipo. Fue entonces cuando el entrevistador le quiso gastar una broma y le preguntó sí le rezaba a Dios para que ganara el Barsa. Hizo una pausa y contestó muy serio: " A Dios hay que pedirle que nos ayude a ser mejores en nuestra vida y con los demás. Hay que pedirle que cada uno de nosotros construyamos un mundo mejor. A mí nunca se me ocurriría, por respeto a mi fe, pedirle a Dios que ganara mi equipo. Dios tiene cosas más importantes que esa". Y seguidamente pronunció el nombre de la Madre Teresa de Calcuta, a la que él profesaba una gran admiración.

Jose María García, locutor deportivo de la Cadena COPE, hablaba del perdón como lo más grande que un hombre puede realizar en su vida y decía que eso lo había aprendido de pequeño de boca de su primer catequista, su madre. Una mujer religiosa que le había inculcado la fe y que él conservaba como un tesoro. José Bono, presidente de la Comunidad de Castilla la Mancha, se manifestaba creyente, pero siempre repetía en su oración:Señor creo, pero aumenta mi fe". Algunos manifestaban su ateísmo o agnosticismo, pero creían y apostaban por el hombre, un hombre más humano y más hermano.

Cuando terminas de ver cada programa, piensas que lo que mueve a casi todas las personas, son las mismas cosas, aunque en nuestra sociedad no se nombren: familia, trabajo y creencias. Quizás, si cada uno de nosotros las valorásemos más, nuestras vidas tendrían más profundidad y sentido.



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