Cristo en la cruz

Cristo en la cruz





Cristo en la cruz
"La doctirna de la cruz de Cristo es necedad para los que se pierden, pero es poder de Dios para los que se salvan..... Los judíos piden señales, los griegos buscan sabiduría, mientras que nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos, locura para los gentiles, más poder y sabiduría de dios para los llamados, ya judios, ya griegos."

Esa cruz enhiesta entre el cielo y la tierra, que abarca con sus brazos extendidos a toda la humanidad, es la señal de nuestra redención. San Pedro escribía en la primera de sus cartas "Fuisteis rescatados.... no con oro, o plata, que son cosas perecederas, sino con la sangre preciosa de Cristo." en su muerte, pues, comienza nuestra vida: una vida de hijo s de Dios, libres ya del pecado. Por eso dice San Pablo: "No quiera Dios que me glorie sino en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo."

La Cruz es un misterio: misterio de dolor, de humillación, de justicia; pero, sobre todo, de amor. "Tanto amó Dios al mundo, que dió a su Hijo Unigénito." Sólo en la Cruz puede entenderse la gravedad del pecado de los hombres; pero también sólo en ella, a la luz de esa sabiduría que parece necedad y locura, puede llegar a vislumbrarse la anchura, la longitud, la altura y la profundidad del amor de Dios a los hombres.


Altar mayor                                              El calvario y la Dolorosa en el Retablo de San Lorenzo